EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

Dijo que se llamaba Alice,
que había estudiado con las geishas
en Japón y sabía y dominaba
las mil formas de complacer a un hombre.
Compartimos algunos whiskies
—lo suyo era el Black Label—
que luego devolvió para beberme
bajo la mesa.

ROBIN ROBERTSON / a.a.