Abr. 14, 2011
«Cuando golpeó el terremoto supe que había sobrevivido y temí por mi esposa y mi hija, a las que había dejado en Yokohama. Casi al mismo tiempo sentí un brote de alegría que no pude contener. “¡Tokio será mejor después de esto!” me dije… […] Imaginé la grandeza de la nueva metrópolis y todos los cambios que ocurrirían también en las costumbres y las maneras.»
— Junichirô TANIZAKI, Setsuyô Zuihitsu, 1933