Breve renga desviado
Un renga (forma japonesa de poesía colectiva) une eslabones de 5 y 7 sílabas. Su expresión mínima (y su origen remoto) es el tanka resultante de añadir dos líneas a un haiku ajeno. Los siguientes eslabones alternan invariablemente esas dos estrofas. Dos estrofas sucesivas deben siempre formar un poema autónomo, pero tres no: cada una se une de distinto modo con la anterior y la que le sigue, formando parte, hacia atrás y hacia adelante, de dos poemas diferentes. Hay muchas reglas más, que determinan el orden de intervención de los poetas, normalmente tres o más (aunque hay renga de dos, e incluso solo renga). En este que improvisamos en Twitter ese orden se rompió porque el cuarto eslabón, de Juan Luis Mora, tuvo dos respuestas: la mía y otra, inesperada, de Liz Aldayturriaga, que he situado aquí más adelante, para no alterar la alternancia estrófica. No está mal el resultado…
Batir de alas.
Quiere la mariposa
causar efecto. Juan Luis Mora aquí
Nadie mira el semáforo.
Cae café en el teclado. Aurelio Asiain aquí
Limpio la mesa,
acomodo los lentes.
Nota de muerte. Agustín Fest aquí
Desde el cielo las nubes
van llegando a la casa. Juan Luis Mora aquí
Les crecen sombras
a las fotografías
año con año. Aurelio Asiain aquí
La luz en los espejos,
cada vez más al fondo. Juan Luis Mora aquí
Las mariposas
preparan sus crímenes
en los armarios. Liz Aldayturriaga aquí
Se ha ido el jardinero:
mira sin ver las nubes. Aurelio Asiain aquí